Para la decimosexta cita del Campeonato Mundial de Fórmula 1, el “Templo de la Velocidad” abre sus puertas en un ambiente complicado para los locales.
El Autódromo Nazionale di Monza, ubicado en el corazón de Lombardía, a escasos 20 kilómetros de Milán, y casi como el patio trasero de Ferrari, enciende las emociones de un Gran Premio esperado por todos los aficionados a la Máxima Categoría.
El circuito
Construido en 1922 en apenas 110 días, Monza es el tercer trazado más antiguo del mundo, solo detrás de Brooklands e Indianápolis. Desde 1950 ha sido sede casi ininterrumpida del GP de Italia, y su diseño actual, de 5.793 km, se recorre en sentido horario con un total de 11 curvas, de las cuales 4 son a la izquierda y 7 a la derecha.
Este circuito, sinónimo de velocidad, se recorre con el acelerador a fondo en más del 80% del recorrido, con los monoplazas alcanzando una velocidad máxima de hasta 354 km/h en la recta principal, de 1.1 kms., hasta ahora.
Dentro de los sitios más emblemáticos, destacan la Variante del Rettifilo, las curvas 1 y 2, el punto crítico en la largada, y donde se culminan la mayor cantidad de adelantamientos. Además, la Curva Grande y la Variante della Roggia son conocidas por sus intensas frenadas que ponen al límite la resistencia de los pilotos.
Lesmo 1 y 2 también contribuyen al estado místico de este circuito, porque son curvas que exigen precisión para llegar después a la Variante Ascari, una secuencia rápida que pone a prueba el equilibrio de los autos.
Terminamos con la famosa Curva Parabólica, Alboreto, la última del trazado, clave para salir disparado a la recta de meta.
El récord de vuelta en carrera lo ostenta Rubens Barrichello con 1:21.046 (2004), aunque Lewis Hamilton marcó un 1:18.887 en clasificación en 2020.
Algunos datos interesantes
La invasión de pista tras la carrera es una tradición única en Monza, donde los tifosi celebran como si fuera una final de fútbol. Además, hemos de reconocer que el inicio de las actividades de carrera, con los aviones de combate que cruzan el aire dejando la estela de colores de la bandera italiana, es un verdadero espectáculo.
En 1971, Peter Gethin ganó por sólo 0.01 segundos, el final más cerrado en la historia del Gran Circo hasta el momento.
Para este año, Pirelli termina las celebraciones de su GP número 500 como proveedor oficial en Monza, en la que habrá una ceremonia especial en la recta principal.
Estado del campeonato
Sin lugar a dudas, McLaren llega a Monza como el equipo a batir. La victoria de Oscar Piastri en Zandvoort lo coloca más líder que nunca, mientras que la distancia de los de Woking de 299 puntos contra Ferrari, se convierten en una declaración de intenciones, o una confirmación del título. El australiano, con 309 puntos, se aleja de Lando Norris, su compañero de equipo, que tiene 275, mientras que Max Verstappen, tercero en la clasificación, se encuentra muy lejos con 184 unidades, aunque aun tiene opciones matemáticas.
Ferrari, que llega tras un fin de semana desastroso en el GP de Países Bajos, buscará redimirse frente a su gente, que verá a Lewis Hamilton vestido de rojo por primera vez en esta icónica pista.
Estrategias y neumáticos
Con una apuesta hacia la agresividad, Pirelli ha destinado los compuestos C3, C4, y C5 para asegurar una carrera de alta velocidad, pero con un desgaste no tan dramático. La estrategia de una sola parada será, una vez más, la más probable, aunque no la única.
La baja carga aerodinámica y las largas rectas favorecen el uso prolongado de los neumáticos, pero las frenadas bruscas en las chicanas podrían generar graining si no se gestiona bien la temperatura. Por tanto, los equipos deberán decidir si salen con el medio o con el blando, aunque dependerá de su posición en la grilla de salida.
La ventana de parada ideal para la estrategia de una parada se estima entre las vueltas 18 y 25, sin contar si se presenta algún Safety Car, para montar entonces el compuesto duro y terminar así la carrera.
Los favoritos
Indiscutiblemente, Oscar Piastri encabeza la lista. Su ritmo demoledor en las últimas carreras junto con un rendimiento impresionante en Clasificación, lo ponen por arriba de Norris, que necesita enfocarse mejor para evitar seguir cometiendo errores que le han costado muy caro. Su abandono en Zandvoort no ha hecho más que empinar aún más el camino.
Por detrás de ellos, se coloca Max Verstappen. Su talento y la velocidad que ha desplegado el RB21 en sus manos pueden convertirse en una verdadera amenaza. Luego, Charles Leclerc y Lewis Hamilton culminan el Top 5. El monegasco es bien conocido por su velocidad, con sus victorias en 2019 y 2024, mientras que Hamilton correrá con el corazón, siendo el piloto con más triunfos en Monza (5). Si los del Cavallino atinan con la puesta apunto y la estrategia, cualquiera de los dos podría dar la sorpresa.
Pero no podemos dejar de mencionar a pilotos que hay que tomar en cuenta, como Fernando Alonso o George Russell, a los que se suman la dupla de Williams, Bortoleto, Antonelli, Hadjar y Bearman.
Como sabemos, Monza no perdona. Es velocidad pura cargada de una historia viva que no hace más que entregar emoción al por mayor. ¿Tendremos alguna sorpresa o el campeonato de pilotos podría acercarse más a su definición? Lo sabremos cuando se apaguen los semáforos en rojo.















