Ya conocemos la final esperada del Mundial de Clubes. Paris Saint Germaine y Chelsea se citan en el partido más importante del torneo, en el que se determinará al rey del planeta fútbol.
32 selecciones comenzaron esta andadura, en la primera edición del torneo de reciente creación por parte de la FIFA, y solo dos, se encuentran a tan solo un partido de hacer historia.
Paris Saint-Germain
Todo lo que no sea una victoria del conjunto galo en esta final, sería una auténtica sorpresa. Con solo un gol concedido a lo largo de todo el campeonato, el cuadro de Luis Enrique está llamado a cerrar un año de ensueño, conquistando todos los títulos en los que ha entrado en liza. Un Mundial de Clubes que puede unirse a la Copa de Francia, a la Ligue 1 y a la UEFA Champions League, algo soñado y casi impensable el pasado verano tras la salida de Kylian Mbappé de la dinastía parisina, rumbo al Real Madrid.
Precisamente, frente al conjunto blanco, el PSG ofreció una auténtica exhibición en las semifinales. Un 4-0 y una auténtica oda al buen fútbol que deslumbró a todo el planeta, y otorgó a la franquicia parisina un billete para la gran final del Mundial de Clubes.
Con estos precedentes, la moral del equipo comandado por el técnico asturiano, llegará por las nubes. Un nivel de confianza pleno en el estilo de juego y en la forma de conseguir las victorias, que han permitido al PSG convertirse en el rival más temido cuando salta a un terreno de juego en el presente curso.
Para la final, como no puede ser de otra manera, es el máximo candidato a levantar el título al cielo estadounidense. Todo lo que no sea, esa consecución, sería una auténtica sorpresa de cotas astronómicas.
Chelsea FC
Por su parte, el Chelsea FC ha accedido a esta final contra todo pronóstico inicial. El cuadro londinense, cerró el curso regular con la consecución de la Conference League y la clasificación para la próxima UEFA Champions League. Con ello, esta final del Mundial de Clubes se presenta como un gran premio, al que accede sin nada que perder y con muchas ganas de dar la vuelta a las previsiones. Esos expertos, apenas dan opciones reales de triunfo a los británicos, pero nunca se debe dar por amortizado al cuadro comandado por Enzo Maresca.
Los antecedentes mostrados en las eliminatorias previas, demuestra que el Chelsea ha dado un paso adelante, respecto al inicio de curso. Un plantel que contaba con incontables jugadores en plantilla, pero que finalmente ha encontrado una hoja de ruta bajo la batuta del técnico italiano.
¡No va más! El próximo domingo, el planeta será testigo del último gran espectáculo en el mundo del balompié del año. Chelsea y Paris Saint-Germain se citan en la final por entrar en la historia, convirtiéndose así, en el primer equipo que conquiste un Mundial de Clubes.



















