La Fórmula 1 llega a uno de los circuitos clásicos, el Hungaroring, para disputar la 40ª edición del Gran Premio de Hungría
La Fórmula 1 llega a uno de los circuitos clásicos, el Hungaroring, para disputar la 40ª edición del Gran Premio de Hungría, una cita en el calendario que se ha convertido en un punto de inflexión estratégico en años recientes, no sólo un mero trámite antes del parón veraniego.
El circuito
Ubicado en Mogyoród, a 20 km de Budapest, cuenta con una longitud de 4.381 km. Los pilotos deberán dar 70 vueltas para cumplir la distancia de carrera de 306.63 km. El trazado cuenta con 14 curvas, 8 a derechas y 6 a izquierdas, en un diseño que parecería un tanto simple, pero guarda retos técnicos importantes.
La carga aerodinámica necesita ser muy alta para asegurar el buen rendimiento en curvas de baja velocidad, porque prácticamente no cuenta con rectas largas a pesar de tener una zona de DRS en la corta recta principal.
Muchos lo apodan como el Mónaco sin muros, porque el Hungaroring exige precisión quirúrgica. Estas características convierten a la clasificación del sábado en una batalla casi tan decisiva como la propia carrera. Adelantar no es nada fácil, mucho menos con los autos actuales, por lo que la estrategia y la gestión de neumáticos serán, una vez más, los protagonistas.
Un poco de historia
El año 1986 marcó el debut del Gran Premio, que ha sido escenario de momentos que han quedado en la memoria de los aficionados. Además, fue el primer GP de F1 tras el Telón de Acero, y ha visto victorias increíbles como la de Alonso en 2003, o la de Button en 2006, la de Ocon en 2021, y la más reciente, la de Oscar Piastri el año pasado.
El piloto con más victorias es Lewis Hamilton, con 8 en su cuenta. También es poseedor del récord de vuelta en carrera, con un tiempo de 1:16.627, conseguido en 2020. Pero el récord de pista lo tiene Max Verstappen, con la Pole más rápida en un crono de 1:13.447, que consiguió el mismo año. La escudería más ganadora es McLaren con 12 triunfos.
Las estrategias
En un trazado de la vieja escuela, los muros tienen un trabajo vital para conseguir buenos resultados. Necesitan establecer varios factores que garanticen un buen rendimiento. Para este año, Pirelli ha elegido su gama más blanda de compuestos, con el C3, C4 y C5. La elección responde a la necesidad de maximizar el agarre por la alta exigencia térmica. El oscuro asfalto y temperaturas que pueden superar los 30°C en pista, generan una degradación elevada.
Si nos vamos a las simulaciones y tomamos datos de años anteriores, se espera que los equipos luchen por hacer una carrera de dos paradas, saliendo con el medio para cambiar al duro entre las vueltas 20-25, y terminar el último stint con blando o medio, según la disponibilidad y la posición.
Pero también habrá quien se atreva a elegir una sola parada si logran extender el primer stint, ya sea con el compuesto medio o el duro. El cambio de gomas se daría entre las vueltas 35-40, aunque requiere una gestión casi extrema en ritmo y temperatura.
La probabilidad de lluvia también es un factor a considerar, con 45% hasta el momento para el domingo, abriendo la puerta a decisiones audaces desde boxes. Sería una excelente manera de darle un giro de tuerca al espectáculo.
Los favoritos
Luego del dominio de McLaren en Bélgica, Oscar Piastri se coloca como el gran favorito para llevarse una victoria consecutiva en el Hungaroring. El líder del campeonato con 266 puntos tiene a su favor su estilo metódico y su capacidad de gestión de neumáticos. Detrás de él se encuentra su compañero de equipo y rival principal por el título de pilotos, Lando Norris. Con 250 puntos, el británico ha mostrado velocidad, pero también errores que le comprometen pelear por victorias, aunque su experiencia en este circuito pueden ser una ventaja.
Por detrás de los de Woking, encontramos a Max Verstappen, a quien no se le puede descartar todavía. Su talento es innegable, y si consigue sacar la velocidad del RB21, puede colocarse en la pelea.
Un paso más atrás están los dos hombres de Ferrari. Charles Leclerc, con su podio en Bélgica, tiene a su favor la velocidad a una vuelta y un buen rendimiento en trazados técnicos. En tanto, Lewis Hamilton necesita mejorar su adaptación al monoplaza para intentar dar la vuelta a su situación.
Con el parón de verano a la vuelta de la esquina, la Fórmula 1 tendrá un reto más en el Hungaroring, tanto para pilotos, equipos, como para la FIA. Es un trazado que no perdona errores, y que puede regalarnos una buena carrera si las condiciones y los astros se alinean.














